Y es sencillo de ver el por qué, lo primero de todo, de caro nada. Para empezar, el reglamento es gratuito,bien cuidado, y allí se nos incluye todas las reglas necesarias, así como el trasfondo y escenarios dispuestos para jugar en función de su complejidad.
Empezar así, con un reglamento bien ilustrado de 42 páginas, por la cara, siempre es un punto a favor.Otro punto a favor que antes os adelantaba es el trasfondo. Una suerte de Ucronía de como pudo irle al Imperio español a poco que se hubieran torcido las cosas.
Posee una trama bien hilada, con fuerte raigambre histórico, aunque con divergencias notables, que plantean un escenario que nos resulta conocido, pero lo suficientemente nuevo como para resultar algo alejado de los patrones históricos. En esta Iberia planteada en 1650, el país está al borde del colapso, generado por lo que inicialmente parecía una guerra fronteriza, que acabará enquistándose y trayendo funestas consecuencias para la estabilidad del Reino de Iberia. La puntilla necesaria la aporta la muerte del Rey, asesinado en una alcoba ajena; un percal de narices que hace saltar la liebre de los pretendientes al trono, concentrados en la sureña ciudad de Ysbilia, prometiendo sangre y un buen palmo de acero en las tripas a quienes se opongan a ellos.
Os brindo un retazo del reglamento, que os ilustrará perfectamente: "En aquella Ysbilia, criba de despojos castizos de otro tiempo, huérfana de regio padre, mortalmente enferma de pestes y militarizada hasta la veleta; se daban cita los que aún tenian el buen hacer de servir a la extinta Corona y los que, enfrentándose a ella, y tachándola de marchita, procuraban para el futuro de Iberia un Nuevo Orden donde no volvieran a cometerse los errores del pasado.
Ha dado comienzo una secreta guerra intestina que tendrá como objetivo alcanzar el poder de un Imperio moribundo."
Un juego muy interesante, la verdad, con un sustento de trasfondo muy sugerente, unas dinámicas de reglas amenas y no excesivamente complicadas(aunque he de reconocer que he de pegarle un repaso concienzudo), generando un juego de escaramuzas rápidas, que deja en el paladar un cierto regusto dulce a esas partidas de Mordheim, que tanto nos gustaban a los chavales que nos iba más el rol que los wargames puros y duros.
Como mínimo, darle una oportunidad al manual en Pdf es casi obligatorio, luego lo suyo sería animarse a echar alguna partida de prueba con unas poquitas miniaturas viejas que tengáis por casa, como me parece que haré yo, tentando a mi más antiguo camarada de armas. Por cierto, las miniaturas de estos chicos, magistrales, sin más, con un precio asumible para como está el patio, y geniales en su factura, en definitiva.
Mira que yo me habia despegado ya hace siglos y por los idem de los idem de las miniaturas, pero propuestas tan buenas como ésta aún me harán dudar...
Con el beneplácito, espero, de los creadores y a fin de difundir su magnífico trabajo, aquí os dejo el Reglamento: Plante aquí su pica en Flandes





